De nombramientos y opinión multimedia

Por razones que no voy a mencionar, no haré un juicio de valor sobre la elección de Néstor Martínez como nuevo Fiscal General. Sin embargo, no puedo dejar de comentar sobre las reacciones que he visto frente a este nombramiento. Resulta esperanzador ver que la tecnología, el acceso a la información y las redes sociales hacen que estos procesos dejen de ser un asunto de los que están 'allá arriba' para convertirse, por lo menos, en un tema de conversación y hasta cierto punto en una controversia que, aunque tenue, sospecho que no existía cuando a las personas simplemente les informaban de estos acontecimientos en el programa radial de la mañana o al recibir o comprar el periódico, sin que tuvieran mucha oportunidad de indagar sobre los procesos y motivaciones detrás de lo que ocurre ni de cuestionar públicamente a los elegidos. 

Read More

Carta abierta a Viviane Morales

Usted no me conoce. Me ha visto, pero estoy segura que no se acuerda de mi. Yo en cambio sí la recuerdo mucho. Por motivos que no hace falta mencionar, en el 2011 fui una testigo silenciosa y casi invisible de una reunión que se organizó en su honor, para celebrar su nombramiento como Fiscal General de la Nación. Yo la recuerdo mucho porque a mis 20 años, apenas iniciando mis estudios universitarios y mientras me hacía cada vez más consciente de las injusticias que se cometían contra mí por el simple hecho de haber nacido mujer, tenía toda la importancia del mundo tener en frente a la primera mujer que sería Fiscal General de Colombia. Ese día usted estaba rodeada de hombres, hombres de esos que se ríen con voz falsamente ronca y que se dan sin cesar palmadas en la espalda. Y sin embargo, en mi mente usted valía 20 de ellos. Estoy segura que ya estaba acostumbrada a la situación. Si en el segundo decenio del siglo XXI a usted la acababan de nombrar la primera mujer en uno de los cargos más importantes del país no es porque en el mundo político (ni en ningún mundo en realidad) haya precisamente igualdad de género. De algún modo, ese día para mi usted era la cara de todas las mujeres del país que aspiramos a vivir en un lugar en que a las mujeres nos tomen con la seriedad que, como seres humanos capaces y dignos, merecemos.

Imagínese mi decepción cuando hoy la veo en todos los medios como la cara de un movimiento que busca aplastar la posibilidad de conformar una familia a una minoría que, como las mujeres, ha padecido la discriminación, los estereotipos, el menosprecio  y la humillación que caracteriza a la sociedad machista en la que tuvimos a la vez la suerte y la desgracia de haber nacido.

Read More

En Bogotá, ¿estamos vendiendo el sofá?

A una señora el marido le pone los cachos en el sofá de la casa. Para solucionar su problema ella vende el sofá.

Mi mamá me ha contado muchas veces esta historia, que a ella le contaron en una escuela de padres en mi colegio que, si mal no recuerdo, se trataba de lidiar con hijos adolescentes. Desde que me la contó, siempre que tengo un problema y le busco una solución me pregunto si con esa solución estoy arreglando el verdadero problema o si estoy vendiendo el sofá. 

Read More

Prohibiciones para los cuerpos jóvenes, traumas de las mentes adultas

Cuando leí el primer titular que decía que el Procurador quiere prohibir las muestras “excesivas” de afecto en los colegios lo primero que se me vino a la cabeza fue un recuerdo de mi adolescencia. Yo estaba con mi novio de ese entonces, teníamos como 18 años. Estábamos haciendo fila para comprar helado y cuando él me dijo que me invitaba me empiné, lo abracé y le dí un beso en la boca. Una señora, que en ese momento me pareció que tenía como 70 años pero que, teniendo en cuenta que a esa edad a uno los de 30 le parecen viejos, a lo mejor tenía unos 55, nos dijo “Eso está prohibido. Acá hay niños”.

Read More

Felicitaciones Uribistas y Antiuribistas uniandinos

A mi que me expliquen la tara de los colombianos y de nuestros medios de comunicación con los abucheos. Que abuchearon a Santos aquí y allá, que chiflaron a Uribe en la Universidad de los Andes. En este país (supuestamente democrático) es noticia de primera página que algunos ciudadanos no están conformes con la gestión de los políticos y lo hacen saber a través de la herramienta civilizada y humana por excelencia: su capacidad de manifestarse a través del lenguaje. 

Y de paso que me expliquen el miedo de algunos estudiantes uniandinos de que en nuestra Universidad haya gritos, chiflidos y protesta.

Read More